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Tejado: Qué tener en cuenta a la hora de elegir las tejas

Tejado: Qué tener en cuenta a la hora de elegir las tejas

El tejado protege tu hogar de las inclemencias del tiempo, por eso, es fundamental escoger correctamente el material a usar. En este artículo nos centramos en las tejas, el material más utilizado en la construcción de tejados. Hoy en día, las tejas, además de evitar que el agua entre en tu casa, desempeñan otras funciones, tales como aislar del frío y del calor, filtrar la luz y contribuir al ahorro energético.

Encontramos muchos tipos de tejas, con diferentes formas, tamaños, materiales y estilos. En función de la estética de nuestra vivienda y de las del vecindario, del grado de inclinación del techo y del clima de la zona, escogeremos un tipo de teja u otro. A continuación, destacamos las ventajas de los principales tipos de teja del mercado.

Tejas de asfalto

Las tejas de asfalto se componen de asfalto, arena y fibra de vidrio. Suelen ser una opción siempre acertada, gracias a su precio económico y facilidad de colocación y reemplazo. Este tipo de teja es impermeable, resistente al fuego y a los fuertes vientos. Además, destacan por su capacidad de refracción y absorción del calor. Este tipo de teja está disponible en varios colores, espesores y diseños, lo que las convierte en una opción muy versátil.

Tejas de fibrocemento

La teja de fibrocemento es, en realidad, una chapa de forma ondulada fabricada con cemento y fibras mineralizadas que imita la teja tradicional. Existen varios modelos, de diferente forma, color y textura. Son muy baratas y livianas. Con los años se han ido quedando obsoletas por su baja resistencia a los cambios de tiempo, aunque su bajo precio y su mayor rendimiento adquirido en los últimos años hace que sigan siendo una opción interesante.

Tejas de arcilla

Las de arcilla son las tejas clásicas que vemos en la mayoría de casas. Este tipo de teja es de fácil fabricación y precio bajo. Aunque son resistentes, impermeables y no necesitan mantenimiento, en condiciones ambientales más extremas, como el granizo, helada o deshielo son bastante frágiles y se pueden romper fácilmente. No se aconseja su colocación en lugares en los que haya riesgo de impactos.

Tejas de madera

Las tejas de madera se fabrican con maderas duras, como la del cedro, el pino o el abeto. Son muy resistentes a las roturas y aislantes. El tejado de madera es ecológico al no estar sometido a procesos industriales, por lo que es la mejor opción para la llamada bioconstrucción. Este tipo de teja es muy adecuado para ciudades con climas fríos, bosques y montañas, en los que su apariencia rústica y rural encaja perfectamente. A la hora de elegir esta teja hay que tener en cuenta que, a pesar de ser muy duradera, es inflamable y requiere mantenimiento y revisión periódica.

Tejas de acero y de cobre

Ambos tipos de teja se caracterizan por su resistencia a la humedad, al fuego, a los cambios bruscos de temperatura, al granizo, a la lluvia e incluso a los movimientos sísmicos. Son tejas livianas, con uniones herméticas, fáciles de colocar y reemplazar, ideales para cubrir tejados con forma compleja e irregular. La principal diferencia entre ambas, es que las de cobre son bastante más caras. Esto es debido a que no se oxidan, son reciclables, muy estéticas y decorativas y mantienen un excelente nivel de calidad a lo largo de los años.

Tejas de pizarra

Las tejas de pizarra están hechas a partir de rocas. Es uno de los materiales más caros del mercado. Sin embargo, es uno de los tipos de tejado más duraderos que existen. Se trata de una teja muy versátil que se adapta a cualquier tipo de superficie y ambiente, aunque se considera especialmente adecuada para climas extremos, con mucha nieve y lluvia. Las tejas de pizarra son muy valoradas por su estética natural, la no necesidad de mantenimiento y su resistencia.

Una vez conoces los diferentes tipos de teja, puedes escoger aquella que mejor se adapte a tu gusto y necesidades de tu vivienda.

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