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Suelos para cocinas: qué tener en cuenta

suelos para cocina

Suelos para cocinas: qué tener en cuenta

En este artículo, te presentamos tres opciones de suelos para cocinas para que puedas combinar tu gusto personal con tu presupuesto disponible. Sabemos que hay una infinidad de suelos de cocina y que puede resultar complicado decidirse por uno que dé respuesta a los tres elementos fundamentales para el suelo de esta estancia: el estilo, el presupuesto y la practicidad. Porque al hablar del suelo de la cocina es fundamental recordar que se trata de uno de los suelos más expuestos a manchas, humedades y ralladuras de la casa, por lo que escoger el material adecuado es crucial.

Suelo de vinilo

El vinilo es un material sintético disponible en una gran variedad de diseños, colores, texturas y acabados. Se trata de un material muy versátil capaz de imitar un sinfín de superficies. ¡Seguro que encuentras el modelo ideal para el estilo de tu hogar! Además, es totalmente impermeable y muy fácil de limpiar. Igualmente, es uno de los suelos más económicos y de fácil instalación disponible, ya que puede colocarse sobre un suelo existente sin necesidad de grandes obras. Sin duda, ¡la elección perfecta para los presupuestos más ajustados! Si te decantas por este tipo de suelo, es importante que tengas en cuenta que una instalación correcta es fundamental: si no se adhiere bien, con el paso del tiempo, puede levantarse. Otros elementos a tener en cuenta es que, con el contacto de la luz directa y el paso del tiempo, puede perder color. También puede sufrir ralladuras con facilidad.

Suelo de baldosas cerámicas

Las tradicionales baldosas de cerámica están disponibles en un catálogo muy amplio de formas, tamaños, texturas y colores. Incluso, igual que con el vinilo, podemos encontrar modelos que imitan la apariencia de otros materiales como la madera. Igualmente, se trata de una opción económica que gracias a su versatilidad podrá adaptarse a los gustos de todo tipo de presupuesto. Otra ventaja importante es que se trata de un suelo muy fácil de limpiar y de mantener en buenas condiciones. Como puntos a tener en cuenta, hay que recordar que estas baldosas no son tan resistentes como las de porcelana y que, si se instalan sobre suelos irregulares, pueden agrietarse. Por lo tanto, si tu casa es antigua, te recomendamos que te asegures que el suelo está bien recto antes de instalar este tipo de baldosas. La parte positiva es que si se rompe alguna baldosa, se puede sustituir la pieza fácilmente sin tener que cambiar todo el suelo. Finalmente, hay que recordar que se trata de un tipo suelo frío al tacto y resbaladizo cuando está mojado. Aunque como hemos comentado son fáciles de limpiar, es verdad que las juntas son un poco más complicadas de dejar impecables.

Suelo de madera

El suelo de madera es una opción perfecta si quieres un suelo de cocina cálido y que nunca pase de moda con la belleza inigualable de este material. Además, si tienes la cocina integrada en el salón, es un tipo de suelo ideal para unificar el espacio. Los suelos de madera para la cocina ofrecen una dosis extra de calidez y encanto al espacio. Además, con las capas protectores que se aplican hoy en día, son mucho más resistentes a las manchas de humedad. La instalación suele ser bastante cara ya que hay que preparar bien el suelo para que las piezas de madera no se muevan además de la aplicación de la capa protectora. Una alternativa económica a la madera maciza es el parqué, aunque no ofrece la autenticidad de la madera, el resultado es igualmente muy satisfactorio.

Escoger el suelo adecuado para tu cocina no es una tarea fácil. Por eso, es necesario que valores diferentes opciones antes de tomar la decisión adecuada para tu hogar. Recuerda que antes de iniciar una obra de esta envergadura, es importante que consultes y te dejes aconsejar por un profesional de las reformas de cocina.

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